Wu-Tang Clan en el FEP ¿esnobismo o crecimiento del Hip Hop?

Feb 9, 2020

Julián Roncancio

Julián Roncancio

Autor

Escribo para preservar la memoria y no perdernos en la desidia del olvido. Ganador del Premio de Periodismo Cultural para las Artes.

No había terminado de digerir las palabras que Tyler The Creator pronunció después de recibir el Grammy al Mejor Álbum de Rap cuando llegó la noticia que estaba esperando toda mi vida: el maldito Wu-Tang Clan se presentaría en Bogotá. Lo único que parecía no encajar era que lo harían en el Festival que reúne cada año al mainstream de la cultura pop.

¿Pero qué tiene que ver el discurso de Tyler Okonma con la presentación del parche más azaroso de Staten Island en mi ciudad? El creador de Igor se quejó del premio que recibió diciendo que era un cumplido “Mi primo pequeño quiere jugar démosle el control desconectado para que se calle y se sienta bien”. Se refería así a que su música a pesar de mezclar varios géneros, siempre era encasillada en la categoría rap o urbana y no en las principales de los Grammy.

Diddy también lo dijo: “Los Grammy nunca han respetado al Hip Hop ni a la música hecha por negros”, y es que esa insatisfacción viene de años atrás, son contados quienes hacen rap y son nominados o ganadores en categorías importantes como Mejor Álbum del Año, por lo general quienes lo hacen son artistas de rock, música country o pop.

Algo diferente estaba pasando en Bogotá. Con mucha expectativa y acogida se anunció que el clan Wu estaría junto a artistas importantes de otros géneros en el Estéreo Picnic. Tampoco era una sorpresa, ha sido ese mismo festival el que ha traído a nuestro país a raperos de la talla del mismo Tyler, Kendrick Lamar, Wiz Khalifa e incluso Snoop Dogg. También han invitado a figuras del rap nacional como Alcolirykoz, Ali aka Mind y N Hardem, por nombrar algunos.

Sin embargo, para muchas personas quedó un sinsabor. Esperaban ver a Wu-Tang en un evento más accesible o incluso en uno que fuera enteramente dedicado al Hip Hop. La situación es diferente, lo harán en un Festival cuyas entradas son costosas –en éste momento alrededor de 330.000 pesos cada día-.  Y ésta también es la razón para que no cualquier persona asista al festival; actores, actrices, modelos y… gente gomela, en fin, un público que de cierta manera raya en lo esnob.

Tanto en la insatisfacción de Tyler como en la molestia de un sector de las y los fanáticos colombianos de WTC en el fondo la pregunta es la misma: ¿Está el rap destinado a un único público o puede llegar algún día a ser el centro de atención?

La incógnita se resuelve fácil con el ejemplo del Clan. No hay que ser precisamente un aficionado al rap para conocerlos, hace mucho cruzaron esa frontera. Seguro que muchas personas que escuchan a Chemical Brothers, The Strokes o Guns n’ Roses conocen a los 8 raperos (o 9 si los acompaña el hijo de ODB) que se presentarán el 4 de Abril en Bogotá, ya son una institución en la música. No solo sucede con ellos, estoy seguro que todas y todos los raperos de éste país conocen al Binomio de Oro.

Esto nos debería alegrar, por fin el Hip Hop por años vilipendiado y marginado está tumbado las puertas de la exclusión cultural. Ya no nos pueden ignorar aunque quisieran. En todo el mundo se escucha rap, se hacen graffitis, hombres y mujeres se preparan para las competencias de freestyle, tornamesismo o de breakin’, éste último incluso es considerado deporte olímpico.

Ali se presenta en el Show de Juanpis, Dj Lolita y Kiño le ponen el sabor musical a Yo José Gabriel, Kaztro actúa en Los días de la Ballena, Crudo canta con Juanes, Portavoz se presenta en el Lollapalooza, Akapellah y Original Juan se asocian con bancos de semillas para sacar cepas de marihuana con su nombre. Los muros de muchas ciudades en el mundo lo adornan piezas de Gleo, 1UP, Zurik, Franco y Ospen, por ponerlos de ejemplo.

Enter the Wu-Tang (36 Chambers) es el álbum debut de la mítica agrupación neoyorquina, que salió a la luz pública el 9 de Noviembre de 1993.

No podemos cerrar los ojos: lo que hace mucho solo era el gusto de unas pocas personas, hoy es un fenómeno global.

Presentarse en el Estéreo Picnic no es la panacea, tampoco lo es ganarse un Grammy, sobre todo después de lo dicho por Deborah Dugan, la primera directora ejecutiva de la Academia de la Grabación, quién fue retirada de su cargo y denunció que esto fue el resultado de intentar cambiar una cultura machista al interior de la institución y agregó que existe corrupción y conflicto de intereses en la elección de las y los ganadores de los premios.

Pero sin duda lo que vemos es un síntoma del crecimiento del Hip Hop y sobretodo la conciencia de que esto está pasando. Pagar un costo elevado por ver a Wu-Tang Clan es  también una forma de entender que la buena música cuesta, que los productos con calidad merecen a su vez pagos del mismo nivel, una enseñanza que ojalá podamos replicar en la movida local y nacional.

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