Vic Deal, el Warren G de la montaña

Dic 29, 2020

Julián Roncancio

Julián Roncancio

Autor

Escribo para preservar la memoria y no perdernos en la desidia del olvido. Ganador del Premio de Periodismo Cultural para las Artes.

Un disparo a la cabeza, un knockout en el primer round, un gol en el 90’, un tiro de tres puntos antes de que se acabe el tiempo: así volvió Vic Deal después de tres años, haciéndonos notar lo mucho que pesa su ausencia.

La monotonía de los días de encierro que desde marzo habían comenzado fue interrumpida en junio por Negras Intenciones, la primera pista de su regreso, puro rap de competencia. Directas, sinceras y agresivas, así son las barras de este track. Víctor sabe que al hacerlo despertará amores y odios como los grandes personajes de la historia.

Rimas punzantes que invitan a repetir la canción una y otra vez, hasta que finalmente toda la letra queda grabada en la memoria. Tal vez sin pensarlo, hizo una canción con la que miles de personas se sienten identificadas.

“Papá dijo que el rap suena a poesía, un poema es ver un barrio abuchear la policía”, más adelante agrega: “Fuck the police es mundial como ir a misa/ me cansé que por ser negro me paren pa’ una requisa/ ni saludo ni sonrisa/ mientras pasan extranjeros cargados pa’ una hueliza”.

Vic Deal es consciente del momento de su carrera y del efecto que logra con su música, sabe que con cada lanzamiento la atención se vuelve a él, sabe, también, que es el Rapper del momento.  Así llamó al segundo sencillo que publicó previo a su nuevo disco.

El audiovisual de esta canción es una ilustración de Agite que recrea un transito por el espacio exterior, navegando entre planetas (¿o recuerdos?). De la habitación de Víctor al estudio de Afterclass, para cerrar finalmente en un estacionamiento junto a la playa con todos los cómplices que intervienen en su música: Luis 7 Lunes, Maco Maat, El Russo y Gala.

Es un track con un aire melancólico y nostálgico, el rapero antioqueño explora su vida personal, nos habla de su relación con algunas mujeres, su lejanía con el alcohol, su infancia y otras reflexiones sobre el rap, incluso le alcanza el tiempo para hacerle un guiño polémico al lenguaje inclusivo.

Todas estas pistas ya comenzaban a dar una idea de lo que sería su nuevo álbum ‘La Costa Nostra’, un nombre que hace pensar inicialmente en la vieja mafia siciliana del siglo XIX, pero que para el caso del disco se refiere más bien a todo ese aire costero que ha influido su vida, aunque paradójicamente de los lugares en los que ha vivido solamente Turbo (Antioquia) tiene playa. Sin embargo, Medellín y Barranquilla tienen un estilo vida alegre y descomplicado propio del Caribe.

El disco inicia con una sesión de Fa Zeta quien resume perfectamente lo que vendrá a continuación: una mezcla del G Funk californiano con las rimas propias del rap paisa, reflejo de su cotidianidad, de su cultura y su jerga.

Quien se encarga de musicalizar el álbum es el mismo Vic Deal a través de sus dos alter egos: Hakim Al-Khaliq y Bopscat, ellos fueron los encargados de crear todas las instrumentales y darle al disco esa atmósfera noventera que te hace sentir en un Impala 64 con el radio prendido a todo volumen conduciendo por las playas de Los Ángeles.

Pero no todo es West Coast, Olaiwon, el tercer track del álbum es un ejemplo de ello. Su nombre es la descripción de la pronunciación del coro “All I want is bitches, big bootie bitches”, que lo hace Notorious BIG con su voz lenta y gruesa. No podría ser de otra manera, porque es un sample de Machine Gun Funk, la canción favorita de Biggie y parte de su primer y único álbum lanzado en vida: ‘Ready to die’.

Sin embargo, a la hora de juntar a Los Ángeles y Medellín no se quedó corto. Para Changing invita al rapero californiano Blu, un representante de la new wave del hip hop gringo, reconocido por sus trabajos junto a Exile, Alchemist y Madlib, por solo nombrar algunos. Si hablamos de buenas colaboraciones, aquí no escatimó pues también participa la talentosa Catt, voz principal de Puerto Candelaria.

Imagen de la cara interior de ‘La Costa Nostra’

Es un drumless en el que reflexionan sobre sus carreras, su comodidad en la música y nos permite ver un aspecto de Vic Deal que no sospechábamos: su relación con Bogotá. Y es que, si juzgamos por las plataformas digitales, tanto para él como para la mayoría de los raperos paisas, su público principal vive en la capital.

Iniciando la canción, Víctor frasea lo siguiente: “Me esperan más shows en Tabogo /Aunque de pronto una mami, cuz you only live once rolo”. Cierra la rima con una frase popularizada por Jay M Vee, un veterano de la música independiente bogotana.

También lo hace en Here we go, pidiendo que le den play a ‘Un poco’, la cuarta canción del EP ‘El ego y yo’ de Ruzto. Existe un respeto mutuo entre ambos artistas, pues Víctor bajo el pseudónimo de Bopscat hizo parte de ‘Beats de Colombia’, el compilado que reunió a beatmakers de todo el país y fue liderado por Jefry.

Inesperado pero coherente, el rap en Colombia no ha crecido sin influirse entre los diferentes lugares en los que ha florecido.

La voz gruesa de Barry White marca la mitad del álbum. En el interludio, el reconocido cantante de soul y R&B, habla un poco de su dura infancia, su estadía en la cárcel y a la vez del cambio y aprendizaje que vino con el pasar de los años. Una sed de victoria que le permitió salir de lo más profundo y convertirse en un referente musical.

Esa misma sed es la que transmite Vic Deal en ‘La Costa Nostra’, sus letras en canciones como K.I.N.G. lo dan a entender perfectamente. En el coro nos revela que se siente como Diomedes, el rockstar de la música colombiana, y también como Kunta Kinte, personaje literario que encarna la historia de la diáspora africana en América.

La canción está llena de rimas de oro que la hacen una de las mejores del disco, después del coro nos suelta ésta: “Ven a este kinder, soy místico de lacras/ con sólo un puño en la cara les voy a alinear los chacras/ seguro les diría que mis rimas los masacra/ pero suena tan Uribe y me siento tan Frank Sinatra”.

El álbum de Vic Deal es el resultado de un trabajo conjunto de todo Afterclass que está con la mira en convertirse en el Aftermath de la montaña. Y si ya estaba Russo trabajando en la producción, Maco y Luis tenían que aparecer en las letras. Deudas con el rap y Lavanda son la unión de tres rappers, que representan lo que Víctor resume en una rima: tengo calle, pero también un diploma de la U.

Entre tanto rap competitivo también hay espacio para canciones más sentimentales como Todo Mal y Tren de las once, ésta última con la participación de Lianna. A lo Warren G, Vic Deal creó un álbum de G Funk que le permitió narrar su cotidianidad, lanzar algunas puyas, homenajear a su crew y darle espacio también al amor.

Escucha aquí ‘La Costa Nostra’:

 

 

 

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