‘Sueño con ser legendario’ Realidad Mental

Sep 29, 2020

Julián Roncancio

Julián Roncancio

Autor

Escribo para preservar la memoria y no perdernos en la desidia del olvido. Ganador del Premio de Periodismo Cultural para las Artes.

Por muchos años alejado de los reflectores y las pantallas, moviéndose por las calles como un fantasma, logró hacer que su música se regara como pandemia. De baja estatura y cabello largo, así es la fiera. Le dicen Realidad Mental y su nombre se ha convertido en un mito.

Tal vez solo hayan escuchado ‘Cuanto dan por mí’, su canción más conocida, o lo lleven en la mala por el motivo que sea, puede también que lo escuchen hace mucho tiempo, coleccionen sus discos, lo respeten e, incluso, casi que lo idolatren cuando se sube a una tarima. De lo que estoy seguro es que no hay un barrio en Bogotá, donde se escuche rap, en el que nadie sepa de él.

Hace tres años se presentó en Hip Hop al Parque. A pesar de ser el Invitado Distrital, el horario que le correspondió no fue nada grato. Las dos de la tarde fue el momento asignado para su show, apenas un poco después del inicio del evento. A esa hora, normalmente, no hay mucha gente en el Festival, tal vez, unas quinientas personas en promedio.

Ese día en cambio, miles y miles de almas se agolpaban frente a la tarima para ver a uno de los hijos pródigos de Kennedy.  La mitad de la plazoleta principal estaba llena y con la atención puesta en el escenario.  Inesperadamente, desde una tarima auxiliar ubicada al costado derecho, su voz grave entonó: “Seguiré siendo underground porque así es como yo sueno, porque no canto en los bares, Rapal no me quita el sueño”.

Esa fue su respuesta ante el malestar que generaba presentarse tan temprano en un Festival con tanta importancia y renombre en América Latina. Demostró que no necesitaba un horario premium para llenar el parque, sus 16 años de carrera le sirvieron para que un mar de manos se alzase al ritmo de los beats del Sonido del Javier, y en todo el parque se escuchara al unísono las letras de sus canciones.

Video Oficial de ‘Cuanto dan por mí’, que registra en su mayoría, la presentación de Realidad Mental en Hip Hop al Parque.

Su música ha sido el reflejo de su vida: sus inicios enamorado por las letras y con un respeto profundo del rap, alejado de los intereses comerciales y hecho solo por amor, que se ve en canciones como ‘Conjunto de Elementos’ o ‘Lo delicioso de las caídas’.

Más adelante vendría una relación tormentosa con las calles, amores y odios, triunfos y adicciones, su vida cambió y lo relató en sus canciones, seguro lo sabrán si han escuchado ‘El Puro Demonio’ o ‘Mañas de HP’.  Después, quiso dejar todo eso atrás y también lo narró en sus letras.

Hacia el 2014, llegó ‘Volviendo a lo básico’, de sus trabajos el más significativo, un álbum repleto de canciones memorables, que seguramente hacen parte del repertorio obligado de cualquier amante de la movida underground.

Luego vendría ‘Miserable’, mucho más personal y reflexivo. Nombrado así, como recuerdo de una frase que un mal amor le dijo un día a su compositor. Este fue también, tal vez sin saberlo, el último trabajo que produciría Javier, su compañero de batallas y tarimas. De aquí en adelante, sus caminos musicales estarán separados.

Visité un par de veces a Realidad en su casa. Sinceramente quería escribir sobre su último álbum, ‘El viaje del poeta’, sin embargo, las facilidades que el ron y la marihuana dan al habla hicieron que termináramos charlando de muchas cosas más.

Recordé que cuando lanzó el disco a principio de este año, justo antes de que el coronavirus cambiara todo, me encontré con Afromak, el productor de esta nueva obra, justo a la entrada del evento. Le pregunté por su expectativa frente al concierto, cómo el público recibiría el álbum. Nervioso me contestó que no lo sabía, ‘el público es exigente y esto es totalmente diferente’ agregó.

Realidad Mental y El Sonido del Javier en concierto. Fotografía de Horus Mora, parte del fotolibro ‘La joya del basurero’.

Así que decidí comenzar la conversación por allí, le conté la anécdota al Reali y le pregunté por qué creía que Afro se sentía así.

Lógicamente es re diferente güevon, pero sigue teniendo la misma esencia que es lo importante, porque es el sonido de él, como muy el de allá, el de la Pica. Y yo traía mi vuelta también autóctona, como que el cambio sí es drástico.

 

Entonces él tenía esa duda de cómo lo iba a recibir el público, porque Afromak respeta mucho al público colombiano ¿si me entiende? él sí le da el valor y el sí sabe cómo es la vuelta. Como él había ido a Rap al Parque con nosotros ya sabía bien qué era Realidad Mental, qué significaba para la gente.

 

‘El viaje del poeta’ fue grabado en Venezuela ¿Cómo fue la experiencia?

Fue una gonorrea, porque primero era viajar a un lugar que yo nunca había ido, además lo que uno conoce acá, lo que se dice de allá es recaliente, es como uno irse a la zona de guerra. Pero yo lo hice porque quería compaginar con la persona que hiciera la música y crear entre los dos una obra. Era también vivir de primera mano la vida de un pirobo tan legendario como Afromak, del papá de todo el rap de Maracay, de Canserbero, Akapellah, Supa, de todos ellos, güevon.

 

¿Cómo fue la experiencia? Fue muy bonita, fue muy enriquecedora, me hizo valorar muchas cosas. De pronto acá yo tengo algo constituido, por lo que he trabajado hace mucho tiempo, pero allá era como si yo estuviera empezando de ceros.

 

Eso también fue severo, esos golpes para recordar la real humildad, porque uno es buena onda, pero sin darse cuenta se va creyendo un cuento ficticio y esas cosas son necesarias para aterrizarse y darse cuenta que uno no es ni mierda en este hijueputa mundo.

 

En el álbum hay una canción, ‘Perdón amor’, que dedica a su mamá, ¿cuál es el papel de ella en su vida, en su música?

 

Mi mamá ha sido todo para mí, ha sido muy guerrera porque le tocaba salir a la calle, es vendedora ambulante, me crio en la calle y así también le pagó la universidad a mi hermano. Mi papá era re áspero, porque él fue el que me enseñó a escribir y lo amo resto, pero también fue gonorrea con mi mamá.

 

Mi papá murió y ella se dedicó solo a nosotros, entonces, si mi mamá no fuera la mamá que es conmigo, yo creo que no sería lo que soy ni siquiera como Realidad Mental, güevon.

 

Mi mamita hasta hace poco entendió cómo era la vuelta, porque siempre para un papá es muy difícil entender que un hijo le salga rapero y más que eso llegue a funcionar. Después, cuando uno madura entiende eso, que no era ella la que tenía que entender, sino que era yo, que era difícil para ella, ¿si pilla?, ya ahorita mi mamá, re firme, me apoya en todo ¿Qué papel juega? Todo, mi cuchita es todo.

Realidad Mental. Fotografía de Horus Mora

Ahora es mucho más fácil encontrar su música en Plataformas Digitales y verlo en Redes Sociales, seguramente hay personas que piensan que usted ya no es underground, ¿Qué les diría?

 

Eso es un visaje. El underground como tal, para mí ha tenido como una evolución, ¿si pilla? Ya no es ese que yo predicaba antes, radical: usted no podía salir en ninguna plataforma ni podía mostrar su rostro, y solo tenía que encerrarse en un cuarto y producir el mejor arte que pudiera para el mundo, sin importar nada. Es un pensamiento muy bonito, pero muy utópico, güevon.

 

Yo podía hacer eso porque tenía el apoyo de mi madre, ¿si me entiende? podía decir cosas que después con el tiempo me di cuenta qué tan viables eran. Ahí fue cuando abrí la mente y me di cuenta que el underground es una esencia ¿si pilla?, que se lleva en el alma, en el corazón, en el sonido, en la personalidad, en lo que usted siente.

 

No se necesita ser conocido para dejar de ser underground, sino se necesita simplemente dejar de serlo, así suene básico, ¿si pilla, perro?, ese día, yo le voy a decir a la gente, ¡sí, pirobo ya no soy underground! porque ya no lo siento, ya no sueno. Pero yo llevo esa vuelta en mí, yo todavía soy refirme, re gamba, re underground.

 

Sumercé viene de una movida acostumbrada a la música en físico y que siente cierto recelo frente a lo digital ¿Cómo lo concilia?

 

Eso es algo muy gonorrea güevon, pero es algo de lo que yo tengo la culpa. Yo tengo el deber de hacérselos entender, que el apoyo debe ser integral. Que usted me compra un disco, va lo colecciona, se lo lleva sellado, va a su casa y abre la aplicación, pone los tema y lo escucha ahí, y no solo me está apoyando con comprarme un disco, me está apoyando con que lo que me llega cada dos meses o cada mes por lo digital sea más.

 

Hay otro punto que la gente no entiende y es que eso lo hace universal, ¿si pilla?, hace que la gente escuche la música en otro país, así de sencillo, güevon. Porque si yo saco un disco y lo vendo solo en Kennedy, o lo vendo solo acá, puede que ese disco llegue a Medallo, puede que ese disco llegue a Manizales, puede que de pronto llegue a Ecuador ¿pero sabe cuántos años se demora esa mierda para que se vuelva legendario? Eso es un camino que ya no se tiene por qué recorrer porque hay herramientas que uno tiene que usar y no tiene que ser enemigo de eso.

 

Voy a hacer cosas también que solo reposen en las calles, güevon ¿si pilla?, porque eso también es chimba, esa es la esencia mía, yo no soy un artista de Spotify.

Realidad Mental. Fotografía de Horus Mora

Son 16 años de su vida dedicadas al rap, ¿En qué momento se ve de su carrera?

 

¡Ushh! ¿marica, sabe qué?, yo estoy en un momento recaliente de mi carrera porque siento que estoy como en la última etapa, que es la etapa en la que tengo que hacer el roto total, romperla. Hacer un par de corotos y mi plan magistral que es desaparecer, sin que nadie lo sepa, un día.

 

Me veo como en ese momento en que ya empecé, ya construí algo y tengo que llevarlo a otro nivel o sino paila, güevon. Ya quiero consolidarme del todo.

 

Que hagan un concierto con todos los que son figuras de alguna manera y yo esté representando a mis fieritas, a los chinos de acá de Villa Hermosa, o a los de Kennedy o a la banda de San Cristóbal, a la de Ciudad Bolívar o a un pirobo de acá, de un apartamento chimba que sienta la música bacano, ¿si pilla, güevon? También siento que Realidad Mental es algo re makia, pero pues hay que hacer cosas para que eso trascienda más.

 

Uno de los grandes amigos de Realidad, con quien grabó dos álbumes al inicio de su carrera, se encuentra recluido en una prisión al sur del país, le pregunté por el Abarco, ¿qué le diría en estos momentos al ver cómo su música ha logrado impactar tanto?

Al escuchar mi pregunta sonríe, saca su celular y busca una conversación que había tenido por WhatsApp ese mismo día en la madrugada, la abre y reproduce un audio, es la voz del Abarco:

Buena parcero, paso a saludarlo, a desearle que esté bien, que ojalá tenga ánimos pa’ que siga adelante con esos proyectos tan bacanos. Yo acá encandadito pero rodeado de gente bacana parcero, re plena perrito.

 

Usted sabe siga, siga es camellando, siga adelante que el tiempo hay que aprovecharlo al máximo, muchos están asustados, confinados, otros están escondidos, otros están resignados a esperar a que pase esta vuelta. El tiempo vale muchísimo, ¿quién más que nosotros para conocer el valor del tiempo?, aprovéchelo, no lo desperdicie, ni un minuto.

Cuando termina el audio, la fiera graba uno para responderle, le cuenta lo que estamos haciendo y agrega:

¿Qué le digo yo al Abarco? Es más bien lo que el Abarco me dice a mí ¿si pilla?, el socio es el que me aconseja y me da fuerza. ¿Qué le digo yo al Abarco? que lo amo resto pirobo, oyó Milton, lo amor resto gonorrea y que lo respeto resto y que es mi maestro, un abrazo pirobo.

 

Realidad Mental. Fotografía de Horus Mora

Ahora debo preguntarle por algo que seguramente mucha gente quiere saber: ¿Qué será lo próximo que se vendrá de Realidad Mental?

 

En este momento yo tengo que pensar muy bien lo que voy a hacer güevon, porque no puedo salir con cualquier visaje. Ya son muchos años de Realidad Mental dando lora, Realidad Mental aquí, allá, Realidad Mental hasta en la sopa. Ahí fue cuando me senté a pensar, y dije lo que yo voy a hacer es un álbum doble.

 

Yo nunca he hecho un rap, totalmente clasiquero ¿si pilla? Yo creo que, en este momento, lo que se conoce como Boom Bap o un rap re clasiquero, un rap re cascador o un rap re makia como lo conozco yo, le falta algo. Se estilizó mucho, se gomelizó. Como que ya severa pista, y los pirobos como que mi ropa es la mejor, y es real también porque es un movimiento y la vuelta, pero yo siento que a ese Boom Bap le falta barrio, ¿si pilla? y yo siento que Realidad Mental en un pisto así puede ser algo innovador en vez de ser algo trillado.

 

Ese es el CD Uno, ¿Cómo será el segundo disco?

 

Dentro de mi espectro, yo voy a hacer lo más innovador que pueda ¿qué va a ser el CD dos?, va a ser como más musical güevon, que sea más moderno, pero no moderno me refiero 2020, trap ni nada raro, sino más bien como ese rapsito que se hacía en los 2000. Y en eso tiene que ver mucho las personas que van a trabajar ahí. Por ejemplo, quiero trabajar mucho de ese CD con Alka, que es el productor de Nanpa.

 

Entonces es como esa combinación de un productor que hace una música comercial que va a ir a hacer un sonido para un artista que no le va a cantar comercial, sino que va a hacer su vuelta.

 

Aún todo es un pensamiento. Pero sí, es lo que quiero hacer, para ese próximo proyecto.

 

Realidad Mental. Fotografía de Horus Mora

La segunda vez que lo visité, estaba un poco ofuscado. YouTube había censurado su nuevo video y no lo pudo lanzar en la fecha acordada, sintió que tenía un retroceso en su carrera. Llevaba varios años trabajando en ese audiovisual junto a Perro Ciego, y tenía muchas ganas de mostrárselo al público. ‘No quería hacer esto, pero me supo lidiar’, me dijo, refiriéndose a la entrevista. Así que para cerrar este texto les quiero compartir lo que me respondió cuándo le pregunté cuáles eran sus sueños, así como se llama la canción, cuyo video seguramente estrenará pronto.

 

Como persona mis sueños son netamente artísticos, güevon. Yo deseo cosas, por ejemplo, a veces deseo tener severo carro, el hijueputa, turbo, dos litros turbo, así re chimba, pero no es mi sueño, ¿si pilla? Yo sueño todavía con llenar un estadio.

 

También puedo decirle que he cumplido muchos sueños. Soñaba con menos de lo que tengo ahora, me refiero a que yo soñaba que me respetaran, pero yo no soñaba con que ¡uff Realidad!, ¡la leyenda!, no güevon. He cumplido muchos sueños, pero eso le genera a usted otros sueños más grandes.

 

Sueño con romperla pirobo, sueño con romperla resto. A veces sueño con hacer mucho dinero y con eso ayudar a las personas, ¿si me entiende?, sueño con ayudar a los míos también.

 

Sueño poder decir: voy a hacer un proyecto y no me limita el dinero güevon, ¿si pilla?, sueño con ser una leyenda, ser un referente, con morirme y traspasar la historia, sueño con morir y quedar vivo en este mundo pagano. Sueño con ser legendario, ese es mi sueño más grande.

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