‘Han sucedido cosas importantes con el beatmaking colombiano, pero nadie las sabe’ Ruzto

Nov 13, 2020

Julián Roncancio

Julián Roncancio

Autor

Escribo para preservar la memoria y no perdernos en la desidia del olvido. Ganador del Premio de Periodismo Cultural para las Artes.

Entre aerosoles, micrófonos y vinilos se la ha pasado Ruzto casi toda su vida. Muros de la ciudad pintados por él y su música en los audífonos de muchas personas, así la gente supo de Jefry. Con Aerophon fueron seis álbumes, su estilo, como grupo, significó un cambio en el rap bogotano.

Los relatos crudos de las calles, el mensaje más constante en el Hip Hop capitalino, fue renovado por un par de pelados. Su elección fueron letras diferentes más cercanas al graffiti y un sonido fresco. De Engativá para el mundo, la agrupación le dió un nuevo aire a la música de la ciudad.

El año pasado Ruzto anunció un respiro a su participación en el grupo, y la continuidad de sus proyectos en solitario, con los que ya completa seis producciones, entre beat tapes y álbumes como solista. También tuvo un paso breve por Sello Indio, un colectivo compuesto por otros beatmakers y rappers que, como él, comparten vínculo con el graffiti.

Ahora, mientras hace diggin’ digital, buscando joyas musicales en las páginas de las tiendas de vinilos, ha anunciado el lanzamiento de Beats de Colombia, una apuesta que seguramente dará de qué hablar en la movida Hip Hop del país y que verá la luz el próximo 27 de noviembre.

Se trata de un proyecto nacido de su faceta como beatmaker, que lleva cultivando casi desde que inició en la música. Ahora busca darle el lugar que merecen quiénes pueden considerarse integrantes del elemento fantasma de la cultura. Sin productores no hay rap, algo que muchas veces se pasa por alto.

Le escribí y hablé con él sobre música, cuarentena, política y rap colombiano. Aquí está lo que charlamos, acompañado de muy buenas fotos de Jes 24 studios:

Desde Aerophon venía produciendo instrumentales, ¿Cuáles sonidos prefiere para samplear?

Realmente yo siempre he estado como con esa insignia de poder samplear cosas latinas, que se hagan en Colombia, en Latinoamérica, eso me gusta. También disfruto sampleando de otras cosas, de jazz, de rarezas, esas son las que más me gustan, preferiblemente en vinilo, la mayoría de mis beats han sido sampleados de vinilos.

 

Ahora vendrá Beats de Colombia. Solo con el nombre ya se siente que será algo grande ¿de qué se trata?

Beats de Colombia nace como una playlist, y al ver la acogida y el apoyo de la escena beatmaking colombiana, decidí convertirlo en un compilado que va a salir a finales de noviembre, son 23 beatmakers que se metieron a esta apuesta.

 

La curaduría exigía como mínimo tener un beat tape circulando en el mercado, en plataformas digitales. Para los beatmakers que no son de Bogotá o Medellín, la única exigencia fue tener productos de beats ya fuera con MC’s o como fuera. Así logre meter beatmakers de Pasto, de Bucaramanga, beatmakers que están viviendo fuera de Colombia.

 

¿A dónde quiere llegar con este compilado? ¿Qué se imagina que resultará?

Qué más sueño que algún día todos estos beatmakers que participan puedan vivir única y exclusivamente de hacer instrumentales, ni siquiera de que los MC’s se monten, sino de solo sus beats, creo que ese es uno de los lemas de Beats de Colombia, son beats de exportación, de hecho, el logo es un brandalism de Café de Colombia.

 

Yo siento que si todos nos unimos como beatmakers y logramos hacer una vaina en colectivo como éste tipo de proyectos, podemos llegar a muchos lugares, porque ya han sucedido cosas importantes con el beatmaking colombiano pero nadie las sabe, por lo mismo, porque no hay una red como Beats de Colombia que los una.

 

Creo que ésta es una buena oportunidad tanto para los nuevos como para la gente que ya lleva muchos años y que, de pronto, no han tenido la exposición que se merecen.

Hablando de instrumentales, ¿quiénes son sus beatmakers colombianos favoritos?

Afortunadamente los pude tener a todos dentro del compilado. Estamos hablando de Equation Beats, Benny B, que es uno de los beatmakers que más admiro en Colombia y que marcó un antes y un después del rap colombiano.

 

Está Aven Rec, Granuja, El Arkeólogo. De Bogotá está Skall, J Beat, hay mucha gente que admiro un montón, también está Hico, un man muy áspero de la escena underground del sur de Bogotá y su parcero Boom Bap Beak, bueno hay mucho parche.

 

Los cierres que trajo la cuarentena afectaron el comercio, y el sector cultural fue uno de los más golpeados, ¿Cómo fue ese impacto para Kick Boton, su marca?

Con Kick Boton veníamos adelantando un proceso de tienda virtual. Ya hace un tiempo, estábamos mutando y nuestra idea fue poder fomentar la venta de discos físicos, de discos nacionales y cuando sucedió todo esto de la pandemia estábamos justo en ese momento y creo que sirvió mucho porque gracias a esto pudimos ayudar a muchos artistas que no estaban generando ingresos con sus shows.

 

Se viven días tensos en Colombia, las protestas son constantes, de hecho, hace poco vino la Minga a Bogotá, ¿Qué piensa de todo eso?

La llegada de la Minga a Bogotá tristemente hace parte de una serie de acontecimientos que ha traído el gobierno de Iván Duque a nuestro país, es la gota que rebozó el vaso.

 

La verdad cada semana es una historia nueva, una noticia nueva, el pueblo ya está cansado de todas estas falsas promesas, de sus gobernantes, del paramilitarismo, de la ultraderecha, de las empresas que quieren monopolizar todo el mercado, de tantas injusticias policiales que han sucedido.

 

Tristemente son muy pocos los MC’s y los grupos que se han pronunciado al respecto. La gente se comienza a dar cuenta que mucho de este manifiesto de varios artistas que dicen apoyar la movida social, solo llega hasta las redes sociales, y en sus líricas y en su diario vivir no es así, no los ve uno en las manifestaciones, no los ve uno apoyando, simplemente se remiten a lo que más likes dé.

 

Es momento de salir, de usar las armas que tenemos como micrófonos como los beats también para hablar y, de pronto, no solo estar pensando en lo negativo, sino contribuyendo a que Colombia sea conocido más que por esas cosas.

A pesar de venir de barrio popular como La Estrada, su rap no ha sido cercano a narrar historias crudas de violencia, tal vez el estilo más tradicional del rap capitalino, ¿le ha costado eso al momento de relacionarse con el público?

De pronto con el rap bogotano sí hay una leve lejanía, ya que acá tristemente el que rapea de otras cosas es el gomelo, pero entre los gomelos también uno es el ñero.

 

Eso le enseña a uno a caminar solo, a no estar dependiendo qué le gusta al público y que no, la misma gente va seleccionando, como habrá canciones que no les guste mías, habrá otras que sí, entonces la relación con el público antes se vuelve más íntima.

 

El tema de relacionarme con el público es netamente casualidad, orgánico, yo no sé cómo se llame eso, pero estas cosas me gustan que sucedan más así.

 

Yo no narro historias de violencia ni de pandillas porque todo esto lo viví cuando estaba en el colegio, mis amigos con los que rapeaban están muertos, otros están en la cárcel, otros les ha tocado camellar como burros para poder mantener familias de diez chinos, adictos a las drogas, entonces la verdad no hay nada de qué enorgullecerme de ese camino.

 

Nunca lo narré ni nunca lo hablé porque no era de mi incumbencia, ni tampoco quería ser recordado por ese tipo de cosas. Respeto a la gente que habla de esto porque si lo vivieron y lo conocen saben de qué hablan, pero pues yo cuando pelao’ hablaba era de graffiti porque eso era lo que vivía. Creo que lo más importante de lo que uno cuenta, es lo que es real y lo que de verdad está pasando.

 

Estamos asistiendo a un momento importante para el rap latinoamericano, su público cada vez es mayor, ha venido rompiendo prejuicios, ¿cuál es el lugar del rap colombiano allí?

Creo que ya nos estamos ganando el lugar que durante muchos años nos guerreamos, de pronto unos más que otros, creo que todo este tema de la comunicación virtual ha agrandado mucho más eso, es mucho más fácil uno hacer contacto con gente de otro país que en otros años. Gracias también a gestores que han camellado por esas alianzas.

 

Creo que antes Colombia se ha vuelto como una meca de consumo de hip hop y ya era punto de que no solo fuéramos los que consumíamos rap latinoamericano, sino ahora Latinoamérica consume rap colombiano, eso sí que es super importante.

 

En Bogotá, se viene dando un proyecto llamado Caciques, de cierta manera, una búsqueda de las nuevas promesas del rap de la ciudad, de hecho, usted estuvo en un capítulo de esta serie ¿Cuál cree que podría ser el aporte de Caciques a la movida Hip Hop?

Creo que el aporte es esto mismo que estamos hablando, el crecimiento, gente que necesita una oportunidad de exposición de sus productos y que lleva, de pronto, guerreando hartos años y no ha podido.

 

Caciques es una buena jugada, además está liderado por gente experta en mover artistas a nivel Latinoamérica y especializados en Hip Hop, es una muy buena oportunidad que se les brinda a estas personas y que los va a ayudar un montón en sus carreras, pero todo depende también de la disciplina, porque pueden tener todo esto, pero si no son constantes no les va a servir de nada.

Pudo ver de cerca uno de los retos de los participantes, ¿Tiene algún favorito o favorita?

Me gusta mucho Mastodonte, se me hace que tiene un tono de voz una chimba, no necesariamente tiene que hacer trap, porque creo que, como todo en la música, uno tiene que buscar como ese punto donde mejor lo hace y explotar al máximo lo que uno tiene.

 

No significa que el trap sea malo, sea bueno, sino que, cada quien con cada cual, zapatero a tus zapatos, igual si le gusta a la gente o lo que sea creo que pueden hacer también unas cosas muy buenas.

 

¿Alguna vez escucharemos a Ruzto cantar trap o hacer instrumentales de ese estilo?

No sé, siendo sincero no hace parte de mi estética musical porque yo estoy más ligado incluso a otros tipos de música, es más fácil que me vean cantando un bolero que cantando un trap. Pero no puedo decir de esta agua no beberé, porque igual a mí me encanta la versatilidad, me encanta retarme en cosas.

 

Yo nunca he sido amigo de las tendencias así que si esto es una vaina de un rato y ya después se acaba pues seguramente eso no va a ser parte de mí ni de mi estética musical.

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