‘Contra el Muro’, el primer álbum de Gotas de Rap. Una parte de la historia del Hip Hop en Bogotá

Jul 20, 2020

Julián Roncancio

Julián Roncancio

Autor

Escribo para preservar la memoria y no perdernos en la desidia del olvido. Ganador del Premio de Periodismo Cultural para las Artes.

Para quienes no vivimos la época en que el Hip Hop llegó al país, sus inicios aún se nos hacen nebulosos. ‘Contra el Muro’, el primer álbum de Gotas de Rap es parte fundamental de ese momento. Su historia, es también el relato de un gusto juvenil que acabó por convertirse en todo un movimiento cultural.

La mejor manera de conocer lo que pasó, es a través de las voces y el recuerdo de quiénes estuvieron presentes cuando se comenzó a cantar rap en Bogotá hace más de treinta años. Le escribí a Javi ‘Tormento’, líder y fundador del grupo, a Mathyz, bailarín, MC y actor durante su etapa con Gotas, y a CAP, el encargado de musicalizar no sólo el cassette sino también la ‘Ópera Rap’.

Hoy haré las veces de narrador para hilar las historias que me han contado. Sus palabras, cargadas de experiencia, recuerdan una época muy diferente a la nuestra.

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Fotografía del archivo personal de Javier Arbeláez ‘Tormento’.

Hacia finales de los años ochenta, una nueva moda llegaba a algunos barrios de la ciudad: música en inglés, ropa ancha y un baile con movimientos acrobáticos sorprendía a propios y extraños. La influencia, claro, venía del norte.

‘Beat Street’, ‘Wild Style’ y ‘Breakin’, fueron algunos de los títulos cinematográficos que motivaron la creación de grupos como los Hard Breakers, Street Power, los Body Dancer y otros más, todos dedicados a la danza, al breakdance. Este sería el tallo del Hip Hop en Colombia, a partir del break los demás elementos fueron creciendo como ramas de un mismo árbol.

Quienes bailaban comenzaron a cantar, otros más adoptaron la expresión política del graffiti y le fueron poniendo un poco más de color y de estética. Incluso, hubo quienes podían hacer de todo como Omar Bam Bam y Ata, breakers, graffiteros y MC’s.

Documental ‘Las Calles del Rap’. Lanzado en 1993 de la mano del Ministerio de Cultura.

De ese modo algunos grupos de bailarines comenzaron a hacer su tránsito y convertirse en agrupaciones de rap. De los Small Breakers salió Contacto Rap, en San Cristóbal, suroriente de la ciudad. En Suba, los Speed Breakers pasaron a ser Rebel Group, y en el centro de Bogotá, de los New Rappers, se conformaron La Etnia Rasta y Gotas de Rap.

Estos grupos, junto a sus contemporáneos, venían encontrándose tiempo atrás en Atlántida, una discoteca de la época, que fácilmente podría catalogarse, junto a otros bares, como la meca del Hip Hop capitalino. Ubicada en el barrio 20 de Julio, fue el epicentro juvenil del momento, allí se podía escuchar los escasos vinilos de rap gringo que llegaban a Colombia, realizar batallas de breakin’ y cantar.

No muy lejos de allí, quedan Las Cruces, para esa época habitada por personas humildes de origen campesino y también por quienes se dedicaban a trabajos ilegales. Algunos de ellos, los internacionales, ladrones de mundo que iban y volvían de Estados Unidos con frecuencia. Cuando regresaban, traían consigo ropa, cassettes, vinilos, películas y más mercancías que ayudaron a inspirar a toda una generación de jóvenes enamorados del Hip Hop.

Javi y Kontent. Fotografía del archivo personal de Javier Arbeláez ‘Tormento’.

Aún quedan en la memoria de Javi, el salpicar de piedras en su cara, provocado por los impactos de balas que daban en el andén y una pared contigua a su casa. La violencia como realidad cotidiana del icónico barrio capitalino.

Ese lugar será la principal fuente de historias y temáticas a tratar en las letras de Gotas de Rap, y también donde la indignación de Javier Arbeláez, por celebrar un día de tragedias y desgracias bajo el nombre de ‘Descubrimiento de América’, le haría pensar que tenía mucho que decir y que, para ello, el rap sería el mejor micrófono.

Quiso formar un grupo, y después de algunos intentos fallidos, logró concretar su proyecto. Allí estaban también los hermanos Contento, Carlos y Elizabeth, Kontent y Melissa, referencia obligatoria a la hora de hablar de Gotas.

Hacia finales del 91’, Mathyz audicionó como bailarín para entrar al grupo, Javi dio su aprobación, pero le preguntó si conocía a alguien más que tuviera las mismas habilidades para la danza. Casi de inmediato pensó en Ever (Santacruz), su compañero del colegio, con quien había compartido desde muy pequeño. Le enseñó a bailar y al mismo tiempo ingresaron a Gotas.

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Gotas de Rap. Fotografía del archivo personal de Javier Arbeláez ‘Tormento’.

CAP, junto a su hermano y Don Popo, conformaban Children Rap, otro de los grupos de ese momento, que se diferenciaba de los demás porque utilizaban un teclado y una batería eléctrica para crear e interpretar sus bases musicales, sin duda, un valor agregado para una época donde la mayoría utilizaba pistas de otras canciones. Eso despertó el interés de Tormento, que vio allí lo que le faltaba a su proyecto.

La invitación a unirse a Gotas de Rap inicialmente fue para CAP, quién aceptó con la condición de que también pudiera hacerlo Popo. A quién no le habían dicho antes, ya que significaba una competencia para los bailarines del grupo que querían comenzar a rapear.

Ellos no fueron los únicos integrantes, por allí pasaron también, entre otros, Nacho, Nene U, Efrén, y Chava, ésta última, una de las diferentes mujeres que estuvieron en el grupo, sin embargo, fue Melissa, quién más se destacó por su constancia, disciplina y talento. Sin ella, seguramente Gotas no habría sido igual.

En una de las presentaciones del grupo en el Festival de la Calle, Patricia Ariza y Carlos Satizábal, de la Corporación Colombiana de Teatro, los invitaron a trabajar conjuntamente. De allí surgió primero el corto ‘La buena pa´ vos y, luego, la ‘Ópera Rap’, uno de los ejercicios de fusión artística más interesantes de nuestro país, la mezcla de teatro, break dance y rap, irrepetible en la historia cultural de la ciudad.

Imagen promocional del lanzamiento de la ‘Ópera Rap’. Fotografía del archivo personal de Marlon Montaño ‘Mathyz’.

Dentro de la obra, Gotas de Rap presentaba también su música, las canciones que durante varios años venían trabajando y algunas de las que finalmente iban a quedar inmortalizadas en ‘Contra el Muro’, lanzado el 4 de junio de 1995, hace veinticinco años.

Ese día salió el primer tiraje de casetes, en la víspera del viaje que tendrían a Europa para llevar la ‘Ópera Rap’, que se estrenaría en Colombia un mes después. Con la premura de dejar todo listo, la impresión de la portada fue más sencilla, con una tinta morada sobre un papel de tono sepia está estampada una foto del todo el grupo recostado en un muro.

El lado A, o lado Hip, contiene cinco canciones: Gotas de Rap, Detesto el secuestro y Matar para vivir, escritas por Javi, la última con arreglos de todo el grupo; Culpa compuesta por Don Popo y Rapción de la prisión, por Kontent y Tormento.

El lado Hop, o B, es más diverso en su escritura. Mathyz y Ever escribieron Artículo Víctima, Cap participó con la balada Aquella tarde, Kontent lo hizo con Crónica de Barrio, Don Popo con el famoso De negro a negro y Javier escribió Machismo con M de Mujer, canción a la que Melissa le hizo los arreglos e interpretó. Este track debe ser entendido en su época como un acto revolucionario en la contracultura capitalina.

Primera versión de ‘Contra el Muro’. Fotografía del archivo personal de Marlon Montaño ‘Mathyz’.

La musicalización del álbum se hizo con las herramientas que aquel tiempo permitía, una organeta Yamaha PSS 51 y un teclado Roland SH 101, que aprendió a utilizar Cap a punta de dedicación y constancia sin ningún tipo de formación. Javier también tenía un teclado Yamaha PSS 790, con el que aportó ideas para la producción de varias canciones de ‘Contra el Muro’.

La perspicacia y el conocimiento empírico que habían logrado y que les permitió grabar en sus computadores el sonido que producían con los instrumentos, despertó el asombro de los ingenieros de Ingesound, el estudio donde grabaron el álbum, ubicado en el norte de Bogotá, muy cerca del World Trade Center criollo.

Meses después mientras estaban de gira en Alemania, les tomaron una foto para la portada de una revista. Ese mismo retrato, fue el que utilizaron para la segunda versión del cassette. Allí estaba Cap, Ever, Kontent, Mathyz, Don Popo, Javi y Melissa haciendo historia.

 

 

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