FRANCISCA LINCONAO. UN HIP HOP QUE SEA MÁS PUEBLO

La historia del pueblo Mapuche y su enfrentamiento con el Estado chileno se podría resumir diciendo que es la versión actual de la conquista y exterminio de los pueblos ancestrales que inició en 1492 con Colón. En su territorio, la Araucanía (Chile), donde antes impidieron a los españoles conquistarlo, hoy son minoría étnica.

Se les ha catalogado como terroristas y muchos de ellos, están presos en cárceles chilenas. El delito de que se les acusa es el de incendios forestales, situación que se deriva de la recuperación de los territorios usurpados al pueblo mapuche y que hoy son utilizados por grandes compañías madereras.

Francisca Linconao. Tomado de: Diario UChile

Hace ya casi un año, la machi Francisca Linconao, autoridad ancestral del pueblo mapuche fue capturada y acusada de incendio con resultado de muerte de carácter terrorista. Quienes murieron, una pareja suizo-chilena, eran vecinos de la machi.

Francisca Linconao es una mujer de cerca de 60 años de edad, lideresa mapuche, y que recibe el nombre de machi, por su labor con la medicina dentro de la comunidad. En el 2008 encabezó una fuerte puja judicial frente a una importante empresa maderera –Sociedad Palermo Limitada– por tala ilegal de árboles.

Ya había sido encarcelada anteriormente por la muerte de la pareja. En aquella ocasión fue acusada de porte ilegal de armas y munición. Posteriormente fue liberada al ser absuelta por los tribunales chilenos. Situación por la que demandó al Estado de dicho país, también ganó.

Su captura no es más que un ejemplo de la caza de brujas que se ha emprendido contra el pueblo mapuche. Ante esto, diferentes expresiones de solidaridad se han dado en la escena hip hop chilena.

Figuras conocidas lanzaron mensajes de solidaridad. Chyste MC, le tiró un par de rimas en el video promocional del God Level de éste año.

A pesar de que la solidaridad en general de los hiphoppers fue en su mayoría virtual, es un indicio del inicio de un proceso de solidaridad, de pasar a la acción la trillada frase Hip Hop es revolución.

Freestylers como Tom Crowley y Sador, raperos como Portavoz, Inkognito, Pedro Mo, entre otros, enviaron un mensaje de solidaridad a la machi.

En Colombia, casos como el de Francisca Linconao son recurrentes e incluso peores. Después de la firma del acuerdo entre el gobierno colombiano y la insurgencia de las FARC-EP, han sido asesinados 17 líderes sociales en diferentes lugares del territorio. Hombres y mujeres miembros de organizaciones campesinas que denuncian el narcotráfico, la minería depredadora, la financiación de grupos paramilitares por parte de empresas privadas, hombres y mujeres, que han sido los referentes de lucha  de grandes grupos sociales históricamente excluidos, son negros, campesinos e indígenas.

Los hiphoppers colombianos han guardado silencio. La expresión cultural que más influencia y simpatizantes tiene en las urbes del país, en jóvenes de estratos populares pero también de clases medias y altas no ha logrado encausar su potencial hacia su finalidad primera, ser el canal de comunicación de los sectores más perjudicados por el modelo de vida del capital.

Erley Monroy, asesinado el 18 de noviembre de 2016 en las cercanías de San Vicente del Caguán (Caquetá). Fiscal de la Asociación Campesina Ambiental Losada Guayabero (ASCAL-G)

Es necesario borrar del imaginario de los hiphoppers de Colombia, la equívoca noción que ha permeado su accionar político: que por el solo hecho de utilizar gorras tienen a su disposición por derecho, proyectos, presupuestos, y otras prebendas. Esta situación encadenante hace que el Hip Hop termine creando una dependencia servil frente a los distintos gobiernos locales.

La tarea que nos queda es construir un movimiento social del Hip Hop que logre aglutinar grandes sectores, que pueda presentarle a Colombia una visión de país. Que su lucha sea por garantizar educación, salud, trabajo, y los derechos fundamentales a los millones que viven en condiciones de pobreza. No más un Hip Hop que exige privilegios para un grupo, y mucho más hip hop combativo, rebelde que una sus fuerzas a los campesinos, a las mujeres, a los ambientalistas, a las poblaciones LGBTI, a los pueblos ancestrales, a los negros, en general a los desposeídos. Necesitamos un Hip Hop que sea más pueblo.

Julián Roncancio Zambrano

Politólogo. Candidato a Especialista en Políticas Públicas para la Igualdad de América Latina.

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